Estimados amigos:
No dejen de entrar en la dirección que figura aquí abajo.
Por favor escúchenlo hasta el final.
Si tarda en cargar o no es cómodo para escucharlo (ojo que acá está entero y eso es lo bueno) se puede ver en You Tube poniendo solo CALATAYUD, que es el apellido del juez que habla.
INSISTO: Es importante,
Isay
http://blogs.periodistadigital.com/electroduende.php/2007/09/19/emiliocalatayud_menores8794
Estimados colegas y amigos: KlassePress es un sitio democrático y plural del pensamiento, creado para todos aquellos que ambicionan compartir e intercambiar opiniones, informaciones, proyectos y reflexiones. BIENVENIDOS, Isay.
jueves, 28 de febrero de 2008
miércoles, 20 de febrero de 2008
Bloqueo vs Embargo
Compañeros:
He leído y oído hasta el cansancio que la isla de Cuba sufre lo que sufre por culpa del bloqueo.
Hay una diferencia muy grande entre "bloqueo" y "embargo".
Los stalinistas cubanos y sus congéneres, repiten que sufren un bloqueo por parte de EEUU. Sí así fuera no entraría una mosca en la isla porque con la 5a. flota en el Caribe sería suficiente.
El bloqueo no existe, ni existió nunca, salvo en la retórica castrista.
Desde los tiempos iniciales del embargo y en paralelo con la guerra fría hay un fluido intercambio comercial con España, México, Canadá, Venezuela, Polonia, Rusia, Checoslovaquia, Francia, China, Brasil y hasta con la Argentina, a pesar que nos deben más de US 1.200 millones de dólares por material ferroviario que les "vendimos" durante el gobierno de Alfonsín.
Mi opinión:
Hace mas de 30 años que sostengo que lo mejor que podrían hacer los EE UU sería levantar el embargo, pues está demostrado que no ha servido para nada y además y de esa manera quitaría un falso argumento al castrismo que culpa de sus humillaciones y miserias al enemigo exterior y en particular -- cuando no -- a los EE. UU.
Mi amigo Carlos Alberto Montaner, dirigente de la Plataforma Democrática Cubana, una organización plural que sostiene la transición democrática y pacífica en el gobierno de la isla, acompaña mi opinión.
Saludos,
Klasse
He leído y oído hasta el cansancio que la isla de Cuba sufre lo que sufre por culpa del bloqueo.
Hay una diferencia muy grande entre "bloqueo" y "embargo".
Los stalinistas cubanos y sus congéneres, repiten que sufren un bloqueo por parte de EEUU. Sí así fuera no entraría una mosca en la isla porque con la 5a. flota en el Caribe sería suficiente.
El bloqueo no existe, ni existió nunca, salvo en la retórica castrista.
Desde los tiempos iniciales del embargo y en paralelo con la guerra fría hay un fluido intercambio comercial con España, México, Canadá, Venezuela, Polonia, Rusia, Checoslovaquia, Francia, China, Brasil y hasta con la Argentina, a pesar que nos deben más de US 1.200 millones de dólares por material ferroviario que les "vendimos" durante el gobierno de Alfonsín.
Mi opinión:
Hace mas de 30 años que sostengo que lo mejor que podrían hacer los EE UU sería levantar el embargo, pues está demostrado que no ha servido para nada y además y de esa manera quitaría un falso argumento al castrismo que culpa de sus humillaciones y miserias al enemigo exterior y en particular -- cuando no -- a los EE. UU.
Mi amigo Carlos Alberto Montaner, dirigente de la Plataforma Democrática Cubana, una organización plural que sostiene la transición democrática y pacífica en el gobierno de la isla, acompaña mi opinión.
Saludos,
Klasse
viernes, 15 de febrero de 2008
PROFANACIÓN
Estimados amigos católicos:
Saben que nunca me he comunicado con ustedes para debatir ni la fé , ni la religiosidad, pero me parece importante hacerles llegar copia, como una forma para comenzar a curar nuestra débil República, el escrito que el Rabino Bergman publicó ayer 11 de febrero en La Nación.
En él hace referencia a un hecho casi silenciado por la prensa, solo vi un suelto irónico y al socaire en el mismo diario, como fue la toma de la Catedral por Hebe de Bonafini, la cual incluyó hacer cualquier cosa en los aposentos consagrados - por Historia y por Fe- del templo mayor de la catolicidad en nuestro país.
Con afecto, y profundo respeto por la fe y el credo de cada uno les envío mi fraternal abrazo,
Isay
---------------------------------------------
La Catedral y los cómplices
La profanación de la Catedral Metropolitana no fue sólo perpetrada por quienes la tomaron, sino, sobre todo, por aquellos que sabemos y no nos sinceramos. Es la acción de algunos pocos pero, tanto o más, la omisión, el silencio cómodo y cómplice de quienes, viendo todo, no hacemos nada. Como la Catedral, la República está siendo profanada. Quienes abandonamos lo público en el refugio seguro de lo privado, lamentaremos, cuando ya sea tarde, no habernos consagrado a la ley como el límite que sostiene no sólo el orden constitucional, sino también las garantías cívicas, que son la expresión jurídica de la dignidad que resguarda los derechos humanos. Consagrar es una acción terrenal, social, cultural y colectiva que no sólo es patrimonio de la experiencia religiosa. La religión, en cuanto institución, designa tiempos, espacios, símbolos y rituales para hacer sagrado con otros, es decir, con-sagrar en lo terrenal su vínculo con lo celestial. Los creyentes, en nombre de lo divino, revelamos lo humano. Aquello que la religión instituye en la libertad de conciencia, en nuestra sociedad lo establece la Constitución de la Nación. Consagrar los límites es una experiencia propia del Estado de Derecho, que da garantías a la libertad de todos y no para ejercerla según la visión de algunos, que profanan los límites para imponerse en la pre-potencia de lo concedido y no en la potencia del contenido de lo que se reclama. Podríamos decir que este principio nada tiene de extraordinario en una sociedad democrática y con un sistema vigente, donde la ley es el límite. No es nuestro caso en la Argentina de la sociedad anónima, que no es sólo una figura apta para los negocios que se van haciendo con lo de todos para pocos, sino un abismo en el que se quiebra la empresa de ser el país que nos debemos. Cuando en forma reiterada y cotidiana se violenta la ley, se profana el límite, vaciándolo de su valor sagrado. Hace unos días, la Catedral Metropolitana fue profanada. Siempre imaginé, como rabino, que debía estar atento a reclamar por la profanación de nuestras sinagogas o cementerios. Nunca que deberíamos hacerlo por la del templo emblemático de la Iglesia Católica argentina. El cardenal Bergoglio siempre resalta que, en el frontispicio de la Catedral, está la imagen de José y sus hermanos en la reconciliación y el encuentro. Deberíamos insistir en esta narrativa bíblica, para reencontrarnos los argentinos en un abrazo fraterno. Sin olvidar el pasado trágico, es en nombre de la verdad, la justicia y la memoria que debemos hacer de la ley un templo sagrado, ya que es la expresión formal del valor espiritual de los derechos humanos. No queremos olvidar el pasado, pero queremos partir de él y, a partir de él, acceder al presente, que anticipa el futuro de un abrazo donde todos los argentinos seamos familia. Cuando uno vive en el Estado de Derecho no requiere reivindicar los derechos humanos, sino cumplir con la ley donde están resguardados y garantizados. Al mismo tiempo, los derechos humanos no son ni de izquierda ni de derecha, sino de la ley, la Constitución y el orden republicano, en los que las instituciones, y ya no sólo los movimientos, son los protagonistas exclusivos de su vigencia. La dignidad de lo humano es la raíz del derecho. Ningún derecho puede reivindicarse torcido. En este caso no fue la lucha histórica de la madres, que sostenemos y acompañamos durante décadas, sino la particular forma de hacer política de una de ellas la que lideró la irrupción en la Catedral, ámbito sagrado de lo religioso, para reclamar partidas presupuestarias. No es mi intención abrir una polémica sobre los fondos, pero sí reflexionar sobre el fondo de la cuestión, que es preguntarnos si uno, por aquello que cree sagrado para su causa, se encausa y desborda en profanación de lo que es sagrado para otros. Nada puede justificar la desproporción de ingresar en la Catedral para tomarla como rehén de un mecanismo de extorsión, a cuenta de la profanación de aquello que, sabiendo de la sensibilidad de su proyección, pretende sólo dañar. Lo paradójico es el silencio masivo frente a este hecho que, público y notorio, fue rápidamente disimulado y silenciado. Si se hubiera realizado la misma acción de presión ingresando en una sinagoga o en una mezquita o algún otro templo de cualquier confesión, sé que la reacción hubiera sido inmediata, masiva y de repudio. La Constitución da claras garantías para expresar y reclamar. Hay ámbitos públicos donde cada día se ocupan las calles y se reclama, por lo que cabe preguntarnos el motivo de hacerlo en la Catedral. Pero no sólo la Catedral es profanada, sino también los límites sagrados de la ley, donde los derechos de unos no pueden imponerse para violentar los de otros. Ya sea como en este caso, de ingresar en la casa del otro y degradarla en su dimensión sagrada, como en lo público, que es de todos y se profana para que sea tomado cautivo como propiedad de algunos. Las calles, las rutas y los puentes deberían volver a consagrarse como espacio de todos, donde la libertad de transitar, llegar a trabajar, a estudiar, vivir en libertad no son un reclamo de la derecha, ni una reivindicación de la izquierda, sino del derecho universal para que se cumpla el límite sagrado de hacer valer los derechos de uno sin violentar los del otro. Convivir es vivir con los demás en este vínculo sagrado del límite que propone la ley. Consagrar lo profanado es hacer un templo de este límite que, como santuario, nadie pueda vulnerar. La ley es la catedral de la república. No debemos dejar que se confunda -a pesar de la demagogia y la manipulación mediática- este legítimo orden cívico con autoritarismo; que se equipare el hacer cumplir la ley con la represión; ejercer autoridad, con abusar de la fuerza; establecer seguridad jurídica y física como garantía constitucional, con la apología o el fantasma de las fuerzas de seguridad usadas como el único resguardo para hacerlas valer. Son nuestras instituciones republicanas las que hacen de catedral de la ley sagrada, que, sin ser perfectas, son nuestra garantía de vivir en civilización y no en barbarie. Instituir república es una construcción social, cultural y colectiva, que nos hace pertenecer a esta sociedad de derechos y obligaciones, donde no sólo tenemos derecho a reclamar, sino compromisos que asumir. Cuando se trata de con-sagrar la ley como límite, estaremos haciendo sagrado lo profano. Acción sagrada que es, en este campo de la transformación política, un desarrollo de la espiritualidad cívica. Por ello, aun quienes somos creyentes, no le pedimos al cielo, sino que, sumados a todos los argentinos, hombres y mujeres de buena voluntad que habitan el territorio nacional, que no sólo habitemos, sino que comprometamos nuestras manos y corazones aquí, en esta bendita tierra, todo aquello que debemos ser y hacer para vivir en la paz y el amor de este santuario de todos, que es el país. Cuando nuestro país ya no sólo se habite como condominio, sino que se instituya en construcción ciudadana, desplegando, en el marco de la ley, el poder de las acciones políticas y cívicas, volveremos a caminar hacia ésta, nuestra tierra prometida, consagrada en la Constitución y sus instituciones como nuestra Nación, tan República como la Argentina.
El autor es rabino de la Asociación Israelita de la República Argentina.
Saben que nunca me he comunicado con ustedes para debatir ni la fé , ni la religiosidad, pero me parece importante hacerles llegar copia, como una forma para comenzar a curar nuestra débil República, el escrito que el Rabino Bergman publicó ayer 11 de febrero en La Nación.
En él hace referencia a un hecho casi silenciado por la prensa, solo vi un suelto irónico y al socaire en el mismo diario, como fue la toma de la Catedral por Hebe de Bonafini, la cual incluyó hacer cualquier cosa en los aposentos consagrados - por Historia y por Fe- del templo mayor de la catolicidad en nuestro país.
Con afecto, y profundo respeto por la fe y el credo de cada uno les envío mi fraternal abrazo,
Isay
---------------------------------------------
La Catedral y los cómplices
La profanación de la Catedral Metropolitana no fue sólo perpetrada por quienes la tomaron, sino, sobre todo, por aquellos que sabemos y no nos sinceramos. Es la acción de algunos pocos pero, tanto o más, la omisión, el silencio cómodo y cómplice de quienes, viendo todo, no hacemos nada. Como la Catedral, la República está siendo profanada. Quienes abandonamos lo público en el refugio seguro de lo privado, lamentaremos, cuando ya sea tarde, no habernos consagrado a la ley como el límite que sostiene no sólo el orden constitucional, sino también las garantías cívicas, que son la expresión jurídica de la dignidad que resguarda los derechos humanos. Consagrar es una acción terrenal, social, cultural y colectiva que no sólo es patrimonio de la experiencia religiosa. La religión, en cuanto institución, designa tiempos, espacios, símbolos y rituales para hacer sagrado con otros, es decir, con-sagrar en lo terrenal su vínculo con lo celestial. Los creyentes, en nombre de lo divino, revelamos lo humano. Aquello que la religión instituye en la libertad de conciencia, en nuestra sociedad lo establece la Constitución de la Nación. Consagrar los límites es una experiencia propia del Estado de Derecho, que da garantías a la libertad de todos y no para ejercerla según la visión de algunos, que profanan los límites para imponerse en la pre-potencia de lo concedido y no en la potencia del contenido de lo que se reclama. Podríamos decir que este principio nada tiene de extraordinario en una sociedad democrática y con un sistema vigente, donde la ley es el límite. No es nuestro caso en la Argentina de la sociedad anónima, que no es sólo una figura apta para los negocios que se van haciendo con lo de todos para pocos, sino un abismo en el que se quiebra la empresa de ser el país que nos debemos. Cuando en forma reiterada y cotidiana se violenta la ley, se profana el límite, vaciándolo de su valor sagrado. Hace unos días, la Catedral Metropolitana fue profanada. Siempre imaginé, como rabino, que debía estar atento a reclamar por la profanación de nuestras sinagogas o cementerios. Nunca que deberíamos hacerlo por la del templo emblemático de la Iglesia Católica argentina. El cardenal Bergoglio siempre resalta que, en el frontispicio de la Catedral, está la imagen de José y sus hermanos en la reconciliación y el encuentro. Deberíamos insistir en esta narrativa bíblica, para reencontrarnos los argentinos en un abrazo fraterno. Sin olvidar el pasado trágico, es en nombre de la verdad, la justicia y la memoria que debemos hacer de la ley un templo sagrado, ya que es la expresión formal del valor espiritual de los derechos humanos. No queremos olvidar el pasado, pero queremos partir de él y, a partir de él, acceder al presente, que anticipa el futuro de un abrazo donde todos los argentinos seamos familia. Cuando uno vive en el Estado de Derecho no requiere reivindicar los derechos humanos, sino cumplir con la ley donde están resguardados y garantizados. Al mismo tiempo, los derechos humanos no son ni de izquierda ni de derecha, sino de la ley, la Constitución y el orden republicano, en los que las instituciones, y ya no sólo los movimientos, son los protagonistas exclusivos de su vigencia. La dignidad de lo humano es la raíz del derecho. Ningún derecho puede reivindicarse torcido. En este caso no fue la lucha histórica de la madres, que sostenemos y acompañamos durante décadas, sino la particular forma de hacer política de una de ellas la que lideró la irrupción en la Catedral, ámbito sagrado de lo religioso, para reclamar partidas presupuestarias. No es mi intención abrir una polémica sobre los fondos, pero sí reflexionar sobre el fondo de la cuestión, que es preguntarnos si uno, por aquello que cree sagrado para su causa, se encausa y desborda en profanación de lo que es sagrado para otros. Nada puede justificar la desproporción de ingresar en la Catedral para tomarla como rehén de un mecanismo de extorsión, a cuenta de la profanación de aquello que, sabiendo de la sensibilidad de su proyección, pretende sólo dañar. Lo paradójico es el silencio masivo frente a este hecho que, público y notorio, fue rápidamente disimulado y silenciado. Si se hubiera realizado la misma acción de presión ingresando en una sinagoga o en una mezquita o algún otro templo de cualquier confesión, sé que la reacción hubiera sido inmediata, masiva y de repudio. La Constitución da claras garantías para expresar y reclamar. Hay ámbitos públicos donde cada día se ocupan las calles y se reclama, por lo que cabe preguntarnos el motivo de hacerlo en la Catedral. Pero no sólo la Catedral es profanada, sino también los límites sagrados de la ley, donde los derechos de unos no pueden imponerse para violentar los de otros. Ya sea como en este caso, de ingresar en la casa del otro y degradarla en su dimensión sagrada, como en lo público, que es de todos y se profana para que sea tomado cautivo como propiedad de algunos. Las calles, las rutas y los puentes deberían volver a consagrarse como espacio de todos, donde la libertad de transitar, llegar a trabajar, a estudiar, vivir en libertad no son un reclamo de la derecha, ni una reivindicación de la izquierda, sino del derecho universal para que se cumpla el límite sagrado de hacer valer los derechos de uno sin violentar los del otro. Convivir es vivir con los demás en este vínculo sagrado del límite que propone la ley. Consagrar lo profanado es hacer un templo de este límite que, como santuario, nadie pueda vulnerar. La ley es la catedral de la república. No debemos dejar que se confunda -a pesar de la demagogia y la manipulación mediática- este legítimo orden cívico con autoritarismo; que se equipare el hacer cumplir la ley con la represión; ejercer autoridad, con abusar de la fuerza; establecer seguridad jurídica y física como garantía constitucional, con la apología o el fantasma de las fuerzas de seguridad usadas como el único resguardo para hacerlas valer. Son nuestras instituciones republicanas las que hacen de catedral de la ley sagrada, que, sin ser perfectas, son nuestra garantía de vivir en civilización y no en barbarie. Instituir república es una construcción social, cultural y colectiva, que nos hace pertenecer a esta sociedad de derechos y obligaciones, donde no sólo tenemos derecho a reclamar, sino compromisos que asumir. Cuando se trata de con-sagrar la ley como límite, estaremos haciendo sagrado lo profano. Acción sagrada que es, en este campo de la transformación política, un desarrollo de la espiritualidad cívica. Por ello, aun quienes somos creyentes, no le pedimos al cielo, sino que, sumados a todos los argentinos, hombres y mujeres de buena voluntad que habitan el territorio nacional, que no sólo habitemos, sino que comprometamos nuestras manos y corazones aquí, en esta bendita tierra, todo aquello que debemos ser y hacer para vivir en la paz y el amor de este santuario de todos, que es el país. Cuando nuestro país ya no sólo se habite como condominio, sino que se instituya en construcción ciudadana, desplegando, en el marco de la ley, el poder de las acciones políticas y cívicas, volveremos a caminar hacia ésta, nuestra tierra prometida, consagrada en la Constitución y sus instituciones como nuestra Nación, tan República como la Argentina.
El autor es rabino de la Asociación Israelita de la República Argentina.
LAS FARC
Estimado amigo P:
Hoy sumo a la muy útil comunicación tuya de ayer, la noticia que aparece en la página 2 de La Nación de hoy.
Queda aclarado el punto.
Asistiré mañana a las 15 a Plaza San Martín, e invitaré a mucha gente a hacerlo.
Respecto del debate que ha estallado con conciliadores, mediatistas y relativistas, he tomado partido, ya que considero que contra la inhumana crueldad de las FARC y sus adláteres nativos, y también frente a la confusión, indiferencia y oportunismo de la inmensa mayoría , hay que usar todas las estrategias políticas posibles, se hace necesario desatar todo tipo de actividades desde el debate democrático, intelectual y conceptual hasta la acción directa, incluso estas concentraciones, porque expresan tanto para amigos como para enemigos, un elemento de estímulo para los amigos y de presión para los otros, por su contenido mediático y político importante.
Repitiendo, te invito a corear juntos nuestra vieja canción :
" Si me quieres escribir ya sabes mi paradero, en el frente de combate,,, primera línea de fuego "
Cordialmente,
Isay
************************************
De mi amistad:
Asistiré mañana 4 de febrero a las 15 a Plaza San Martín en la manifestación contra las FARC, y me permito invitarte.
Los periódicos de hoy indican detalles sobre esta convocatoria.
Respecto del debate que ha estallado con conciliadores, mediatistas y relativistas, he tomado partido, ya que considero que contra la inhumana crueldad de las FARC, y también frente a la impiadosa indiferencia y oportunismo de tantos, hay que usar todas las estrategias y actividades políticas y cívicas posibles, desde el debate democrático y conceptual hasta la acción directa, incluso estas concentraciones porque expresan tanto para amigos como para enemigos, un elemento de estímulo para los amigos y de presión para los otros, por su contenido mediático y político.
Cordialmente,
Isay
***********************************************************
Querido G:
El sábado a la noche regresé de Uruguay.
Me encontré con la noticia de la convocatoria mundial contra las FARC, rápidamente esa noche y el domingo envié mas de 1300 invitaciones solidarizándome para exigir la libertad de los secuestrados en la selva y exigiendo el fin de tanta inhumana crueldad.
Sabía que un lunes de febrero a las 3 de la tarde era una fecha y una hora "imposible".
Ayer tuve el agrado de ver muchas personas, hombres y mujeres que invité. (por lo menos 18 o 20)
El acto con esas condiciones de tiempo y horario, fue un éxito al que asistieron a pleno sol rodeando la estatua de San Martín, unas 1500 personas (a ojo de buen cubero).
Había gente de todos los medios argentinos, incluyendo por supuesto CNN. No encontré ningún político, ni de primera ni de segunda fila.
Me hubiera gustado mucho saludar y conversar con gente de la Coalición, del PRO, del Socialismo o del Radicalismo o de RECREAR. Estaba Brandoni, Armando Ribas y gente amiga de Jorge Castro.
La mayor parte del público estaba compuesto por jóvenes argentinos y latinoamericanos. Había alrededor de 100 colombianos.
También recibí por e-mail agradecimientos de amigos democráticos de Colombia que se enteraron por donde andaban mis tiroteos,,,
Un abrazo,
Isay.
Hoy sumo a la muy útil comunicación tuya de ayer, la noticia que aparece en la página 2 de La Nación de hoy.
Queda aclarado el punto.
Asistiré mañana a las 15 a Plaza San Martín, e invitaré a mucha gente a hacerlo.
Respecto del debate que ha estallado con conciliadores, mediatistas y relativistas, he tomado partido, ya que considero que contra la inhumana crueldad de las FARC y sus adláteres nativos, y también frente a la confusión, indiferencia y oportunismo de la inmensa mayoría , hay que usar todas las estrategias políticas posibles, se hace necesario desatar todo tipo de actividades desde el debate democrático, intelectual y conceptual hasta la acción directa, incluso estas concentraciones, porque expresan tanto para amigos como para enemigos, un elemento de estímulo para los amigos y de presión para los otros, por su contenido mediático y político importante.
Repitiendo, te invito a corear juntos nuestra vieja canción :
" Si me quieres escribir ya sabes mi paradero, en el frente de combate,,, primera línea de fuego "
Cordialmente,
Isay
************************************
De mi amistad:
Asistiré mañana 4 de febrero a las 15 a Plaza San Martín en la manifestación contra las FARC, y me permito invitarte.
Los periódicos de hoy indican detalles sobre esta convocatoria.
Respecto del debate que ha estallado con conciliadores, mediatistas y relativistas, he tomado partido, ya que considero que contra la inhumana crueldad de las FARC, y también frente a la impiadosa indiferencia y oportunismo de tantos, hay que usar todas las estrategias y actividades políticas y cívicas posibles, desde el debate democrático y conceptual hasta la acción directa, incluso estas concentraciones porque expresan tanto para amigos como para enemigos, un elemento de estímulo para los amigos y de presión para los otros, por su contenido mediático y político.
Cordialmente,
Isay
***********************************************************
Querido G:
El sábado a la noche regresé de Uruguay.
Me encontré con la noticia de la convocatoria mundial contra las FARC, rápidamente esa noche y el domingo envié mas de 1300 invitaciones solidarizándome para exigir la libertad de los secuestrados en la selva y exigiendo el fin de tanta inhumana crueldad.
Sabía que un lunes de febrero a las 3 de la tarde era una fecha y una hora "imposible".
Ayer tuve el agrado de ver muchas personas, hombres y mujeres que invité. (por lo menos 18 o 20)
El acto con esas condiciones de tiempo y horario, fue un éxito al que asistieron a pleno sol rodeando la estatua de San Martín, unas 1500 personas (a ojo de buen cubero).
Había gente de todos los medios argentinos, incluyendo por supuesto CNN. No encontré ningún político, ni de primera ni de segunda fila.
Me hubiera gustado mucho saludar y conversar con gente de la Coalición, del PRO, del Socialismo o del Radicalismo o de RECREAR. Estaba Brandoni, Armando Ribas y gente amiga de Jorge Castro.
La mayor parte del público estaba compuesto por jóvenes argentinos y latinoamericanos. Había alrededor de 100 colombianos.
También recibí por e-mail agradecimientos de amigos democráticos de Colombia que se enteraron por donde andaban mis tiroteos,,,
Un abrazo,
Isay.
Democracia Global
Querido amigo F.I:
Agradezco tu envío inicial y tu respuesta.
Mis reflexiones mencionaban *personas, *partidos , *internacionales de partidos y *países , cuando son países democráticos.
En cuanto al resto de los gobiernos, es decir aquellos gobiernos que actúan per sé, sin tener el apoyo de sus ciudadanos o peor aún, despreciando la opinión de sus ciudadanos no me parece que deban ser aceptados porque caerían en el absurdo de infringir su propia existencia.
Cuando hablo de Democracia Global reitero que deberían participar tanto *personas , como * partidos, como *internacionales de partidos *agrupaciones como la nuestra, y *países democráticos, siempre sumo, nunca resto, porque de otra manera tergiversarían el propio objetivo de nuestro proyecto pues Democracia Global tiene dos palabras la primera y sustantiva es Democracia , y la adjetiva es Global.
No veo en este análisis sombra de nacionalismo.
Mas de una vez sostuve por ejemplo que si DG no apoya al Estado de Israel a quien considero un muro de contención democrático e indispensable para nosotros los demócratas globales, frente al ataque de los fanáticos fundamentalistas musulmanes, amparados por ideologías y también por estados antidemocráticos, cometeríamos un gravísimo error al no apreciar la envergadura política de una democracia como es la israelí.
Cuando me refiero a reunir en un solo haz a las internacionales, es porque abarcan un arco de pensamiento amplio, democrático y libertario que va desde los anarquistas hasta los conservadores.
La otra internacional, la tanática de las calaveras, la Internacional que conforman los Kim Il Sung, los Amadinejah y los Fidel Castro y sus amigos, no solo no podría integrarse, sino que ellos, si se integraran, violarían sus propios designios y sucumbirían.
En la Argentina no concibo que se adhieran ni Quebracho - que ahora es una rama de Hezbollah en materia internacional - , o Hebe Bonafini que es otra idiota útil del ETA y de cuanto criminal totalitario existe en la tierra.
Por tal motivo me complace que personas de diferentes extremos del abanico del pensamiento y la acción política argentina como el diputado y actual ministro Esteban Bullrich del gobierno de Mauricio Macri, o la Gobernadora Mariana Faviana Ríos de Tierra del Fuego, o el menemista Jorge Castro, adhieran o simpaticen con nuestra propuesta. Puedo discrepar con los tres en muchos tópicos, pero todos nos respetamos, y toleramos nuestras diferencias cuando se trata de sostener un objetivo tan importante como es la D.G.
Lo mismo señalo con la adhesión que tenemos de diputaos y miembros del Partido Nacional Blanco de Uruguay. Te imaginarás como he discutido y peleado durante la 2a. guerra con los Herrera y sus acólitos que eran ciegamente neutralistas y muchos eran pronazis, después de la guerra jamás voté por Wilson Aldunate hombre de gran talento.
Actualmente mantengo mi distancia con Lacalle o con Jorge Larrañaga. Ambos dirigentes son de extracción conservadora-nacionalista, pero todos sostienen los métodos democráticos de acción.
Por tal motivo reitero mi beneplácito por la adhesión a nuestra declaración de principios, según te han manifestado y ratificado la gente del Partido Nacional que entrevistaste en Montevideo.
No concibo que en Democracia Global se integren ni Fidel Castro y sus acólitos ni Amadinejah y los suyos, es decir gente que no piensa que la democracia es un método y una estructura renovadora que se sostiene en la Libertad. En cambio les abro los brazos y agradecería con alegría que los opositores democráticos del interior y del exterior de la isla de Cuba , como por simple ejemplo los de Plataforma Democrática Cubana, liderada por Carlos Alberto Montaner, y en Irán las personas y los grupos democráticos opositores, clandestinos o públicos que sin duda arriesgan su vida por ser democráticos. Repito que sería formidable que cubanos e iraníes democráticos se agrupen con nosotros, mucho que le pese a Maradona o a De Elía.
Nunca he sido nacionalista, no recuerdo haberlo sido ni durante la primaria porque aprendí desde niño en mi casa de la mano de socialistas el valor del diálogo de "todos los hombres del mundo" que canta la Internacional Socialista en aquellos tiempos, y pienso que fui consecuente en esa dirección cuando me tuve que enfrentar con los comunistas devenidos en defensores de la Madre Patria Rusa, o manifestando en la Avenida Santa Fé tomados del brazo con los nacionalistas cuando firmaron el criminal el pacto nazi-soviético, o los trotzkos como el colorado Ramos y los montos , que se enrolaron vivando en la plaza de Mayo al dictador Galtieri en la guerra de Malvinas, o a los nazi-onalistas de toda laya desde los sabatinistas, los de Fronda o los de la Alianza de Queraltó y los de diferentes plumajes nacionalistas que vistieron tantos argentinos de diversos partidos, desde el peronismo, el radicalismo, el socialismo, el comunismo, el sindicalismo, etc. etc. Porque nacionalistas los hubo y enntodas las gradaciones.
No puedo cerrar estas líneas sin agradecer la única contestación que hemos recibido aparte de la tuya, que es la de nuestra amiga EVN quién te escribió:
"...me gustaría recordar que no siempre se puede imponer la democracia sin violencia, democráticamente. La Historia nos lo enseña. Los países democráticos la impusieron en .Japón, en Alemania, en Italia, en Francia....Gracias a ellos podemos pensar hoy en la democracia global. A veces olvidamos que a las armas se las enfrenta con armas. Pero eso no significa que no se podría incluir en la alianza que menciona Isay, ia todos los países que quieran respetar principios democráticos."
Solo y para ratificar lo dicho por EVN, quiero recordar que al día siguiente de la finalización de la guerra en Europa, un general norteamericano consejero privado de Roosevelt, de profundo sentido democrático, el General Marshall propuso el brillante plan que llevó su nombre que consistía en utilizar el dinero de los contribuyentes de su país, desde los plomeros y oficinistas , hasta los granjeros los trabajadores de la General Motors o los empresarios y financistas de Wall Street, para aplicarlos en la salvación y reconstrucción de Europa, de la Europa total sin exlusiones, del Oeste y del Este; y que otro general que provenía de las filas del Partido Republicano, el General Mac Arthur, después de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, amparado por el presidente Harry Truman, hizo la revolución agraria cultural, educativa y política mas importante del Asia, la de Japón, transformándolo de estado semi corporativo, militarista, nacionalista,y feudal en un país moderno y democrático convirtiéndolo en la 2a. potencia mundial .
Aprecio sobremanera tus palabras, que repito y hago mías "No pretendo tener todas las respuestas a ambos problemas, pero no estaría mal que reflexionemos todos sobre ellos (que era exactamente el propósito del envió)"
Agradezco tu envío inicial y tu respuesta.
Mis reflexiones mencionaban *personas, *partidos , *internacionales de partidos y *países , cuando son países democráticos.
En cuanto al resto de los gobiernos, es decir aquellos gobiernos que actúan per sé, sin tener el apoyo de sus ciudadanos o peor aún, despreciando la opinión de sus ciudadanos no me parece que deban ser aceptados porque caerían en el absurdo de infringir su propia existencia.
Cuando hablo de Democracia Global reitero que deberían participar tanto *personas , como * partidos, como *internacionales de partidos *agrupaciones como la nuestra, y *países democráticos, siempre sumo, nunca resto, porque de otra manera tergiversarían el propio objetivo de nuestro proyecto pues Democracia Global tiene dos palabras la primera y sustantiva es Democracia , y la adjetiva es Global.
No veo en este análisis sombra de nacionalismo.
Mas de una vez sostuve por ejemplo que si DG no apoya al Estado de Israel a quien considero un muro de contención democrático e indispensable para nosotros los demócratas globales, frente al ataque de los fanáticos fundamentalistas musulmanes, amparados por ideologías y también por estados antidemocráticos, cometeríamos un gravísimo error al no apreciar la envergadura política de una democracia como es la israelí.
Cuando me refiero a reunir en un solo haz a las internacionales, es porque abarcan un arco de pensamiento amplio, democrático y libertario que va desde los anarquistas hasta los conservadores.
La otra internacional, la tanática de las calaveras, la Internacional que conforman los Kim Il Sung, los Amadinejah y los Fidel Castro y sus amigos, no solo no podría integrarse, sino que ellos, si se integraran, violarían sus propios designios y sucumbirían.
En la Argentina no concibo que se adhieran ni Quebracho - que ahora es una rama de Hezbollah en materia internacional - , o Hebe Bonafini que es otra idiota útil del ETA y de cuanto criminal totalitario existe en la tierra.
Por tal motivo me complace que personas de diferentes extremos del abanico del pensamiento y la acción política argentina como el diputado y actual ministro Esteban Bullrich del gobierno de Mauricio Macri, o la Gobernadora Mariana Faviana Ríos de Tierra del Fuego, o el menemista Jorge Castro, adhieran o simpaticen con nuestra propuesta. Puedo discrepar con los tres en muchos tópicos, pero todos nos respetamos, y toleramos nuestras diferencias cuando se trata de sostener un objetivo tan importante como es la D.G.
Lo mismo señalo con la adhesión que tenemos de diputaos y miembros del Partido Nacional Blanco de Uruguay. Te imaginarás como he discutido y peleado durante la 2a. guerra con los Herrera y sus acólitos que eran ciegamente neutralistas y muchos eran pronazis, después de la guerra jamás voté por Wilson Aldunate hombre de gran talento.
Actualmente mantengo mi distancia con Lacalle o con Jorge Larrañaga. Ambos dirigentes son de extracción conservadora-nacionalista, pero todos sostienen los métodos democráticos de acción.
Por tal motivo reitero mi beneplácito por la adhesión a nuestra declaración de principios, según te han manifestado y ratificado la gente del Partido Nacional que entrevistaste en Montevideo.
No concibo que en Democracia Global se integren ni Fidel Castro y sus acólitos ni Amadinejah y los suyos, es decir gente que no piensa que la democracia es un método y una estructura renovadora que se sostiene en la Libertad. En cambio les abro los brazos y agradecería con alegría que los opositores democráticos del interior y del exterior de la isla de Cuba , como por simple ejemplo los de Plataforma Democrática Cubana, liderada por Carlos Alberto Montaner, y en Irán las personas y los grupos democráticos opositores, clandestinos o públicos que sin duda arriesgan su vida por ser democráticos. Repito que sería formidable que cubanos e iraníes democráticos se agrupen con nosotros, mucho que le pese a Maradona o a De Elía.
Nunca he sido nacionalista, no recuerdo haberlo sido ni durante la primaria porque aprendí desde niño en mi casa de la mano de socialistas el valor del diálogo de "todos los hombres del mundo" que canta la Internacional Socialista en aquellos tiempos, y pienso que fui consecuente en esa dirección cuando me tuve que enfrentar con los comunistas devenidos en defensores de la Madre Patria Rusa, o manifestando en la Avenida Santa Fé tomados del brazo con los nacionalistas cuando firmaron el criminal el pacto nazi-soviético, o los trotzkos como el colorado Ramos y los montos , que se enrolaron vivando en la plaza de Mayo al dictador Galtieri en la guerra de Malvinas, o a los nazi-onalistas de toda laya desde los sabatinistas, los de Fronda o los de la Alianza de Queraltó y los de diferentes plumajes nacionalistas que vistieron tantos argentinos de diversos partidos, desde el peronismo, el radicalismo, el socialismo, el comunismo, el sindicalismo, etc. etc. Porque nacionalistas los hubo y enntodas las gradaciones.
No puedo cerrar estas líneas sin agradecer la única contestación que hemos recibido aparte de la tuya, que es la de nuestra amiga EVN quién te escribió:
"...me gustaría recordar que no siempre se puede imponer la democracia sin violencia, democráticamente. La Historia nos lo enseña. Los países democráticos la impusieron en .Japón, en Alemania, en Italia, en Francia....Gracias a ellos podemos pensar hoy en la democracia global. A veces olvidamos que a las armas se las enfrenta con armas. Pero eso no significa que no se podría incluir en la alianza que menciona Isay, ia todos los países que quieran respetar principios democráticos."
Solo y para ratificar lo dicho por EVN, quiero recordar que al día siguiente de la finalización de la guerra en Europa, un general norteamericano consejero privado de Roosevelt, de profundo sentido democrático, el General Marshall propuso el brillante plan que llevó su nombre que consistía en utilizar el dinero de los contribuyentes de su país, desde los plomeros y oficinistas , hasta los granjeros los trabajadores de la General Motors o los empresarios y financistas de Wall Street, para aplicarlos en la salvación y reconstrucción de Europa, de la Europa total sin exlusiones, del Oeste y del Este; y que otro general que provenía de las filas del Partido Republicano, el General Mac Arthur, después de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, amparado por el presidente Harry Truman, hizo la revolución agraria cultural, educativa y política mas importante del Asia, la de Japón, transformándolo de estado semi corporativo, militarista, nacionalista,y feudal en un país moderno y democrático convirtiéndolo en la 2a. potencia mundial .
Aprecio sobremanera tus palabras, que repito y hago mías "No pretendo tener todas las respuestas a ambos problemas, pero no estaría mal que reflexionemos todos sobre ellos (que era exactamente el propósito del envió)"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)